NO SÉ POR QUÉ LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO SE HACEN EL SUFICIENTE ECO DE ESTE TIPO DE COSAS, PERO AQUÍ LAS TENEMOS PARA QUE TODO EL MUNDO SEPA QUIÉN ES ESTE HIJO DE LA GRAN PUTA Y LA CLASE DE JUSTICIA QUE NOS GASTAMOS EN ESPAÑA

¡Y LO DEL ABOGADO MANDA HUEVOS!

El joven que sacó los ojos a una chica espera tener su primer permiso carcelario este añoFernando S. V., preso en León desde 2000, muestra buena conducta
y dice querer competir en pruebas atléticas, disciplina en la que destaca

Lleva ocho años preso entre los muros de la cárcel de Mansilla de las Mulas, en León, y confía en que este año recién iniciado sea el que le permita recuperar
ciertas parcelas de libertad en forma de permisos carcelarios que hasta ahora se le vienen denegando. Fernando S. V., el soldado avilesino que en febrero
de 2000 atacó con saña y acabó arrancando los ojos a la joven langreana Cristina Fanjul tras haber estado con ella tomando copas, sueña con practicar atletismo
fuera de las paredes de la prisión y, según su abogado, el penalista avilesino José Luis Arrojo, cada vez está más cerca de conseguirlo. Puede que este
mismo año, sin ir más lejos.

Si bien es cierto que hasta la fecha el juez de vigilancia penitenciaria ha venido denegando sistemáticamente todas las solicitudes que presentó Fernando
S. V. para salir de la cárcel, no lo es menos que el tiempo corre a favor del joven, que ahora tiene 28 años. Para optar a un permiso carcelario deben
concurrir varias circunstancias, la primera y más importante, que el reo haya cumplido al menos una cuarta parte de la condena. Es el caso de Fernando
S. V., que cumple una pena total de 25 años de los que ya han transcurrido casi ocho.

Pero, aparte de lo anterior, también se tienen en cuenta factores como la posibilidad de reincidencia del recluso, su estado psicológico, la conducta que
muestra dentro del recinto carcelario y algo que hasta la fecha ha frustrado todos los intentos del soldado avilesino de volver a pisar la calle: la alarma
social asociada a una hipotética salida de la cárcel. En efecto, el juez de vigilancia penitenciaria ha venido estimando la improcedencia de conceder a
Fernando S. V. el privilegio de disfrutar de unas horas de libertad en consideración a la alarma social que el hecho podría provocar.

La concesión o no de los permisos es una decisión potestativa del juez, es decir, no es un derecho absoluto del preso. Pero Arrojo considera que está próximo
el punto de inflexión de lo que hasta ahora ha venido siendo la norma: la denegación de permisos a su representado. «En atención a los criterios habituales
que aplica Vigilancia Penitenciaria, estimo que mi cliente podría obtener permiso en el plazo de un año», declaró ayer Arrojo.

El letrado explica que, aparte de la buena conducta en la cárcel (Fernando S. V. es un preso «modélico», según recalcaron en varias ocasiones sus familiares),
el joven se ha volcado en la práctica deportiva hasta el punto de alcanzar notoriedad en las competiciones atléticas intercarcelarias. En todo caso, la
última palabra la tendrá el juez.

Con anterioridad, en la Navidad de 2003, el padre de Fernando S. V. promovió una iniciativa para obtener el indulto de su hijo o, cuando menos, una revisión
de la pena. La acción no prosperó. La langreana Cristina Fanjul, hoy ciega por culpa de la salvaje agresión de la que Fernando S. V. fue hallado culpable,
ha expresado en reiteradas ocasiones su deseo de que el joven cumpla íntegramente la pena que le impuso el juez.

Los hechos Fecha

Madrugada del 6 de febrero de 2000.

Escenario

Inmediaciones de la estación de Renfe de Avilés.

Víctima

Cristina Fanjul, vecina de La Felguera (Langreo) y de 22 años, peluquera de profesión y aficionada al baile folclórico.

Agresor

Fernando S. V., avilesino residente en Versalles y de 20 años, entonces soldado destinado en El Ferral (León).

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